EL TEMPLO DE LOS FRANCISCANOS
El templo que esta a medio construir frente a la parroquia y de proporciones regulares, fue levantado durante el siglo XVIII por los religiosos Franciscanos a cuyo cargo corrían las doctrinas de los indios de esta región, se pretendía levantar un convento adjunto al templo en donde sus cimientos fue construido el curato actual, la vetusta construcción de la que se termino la sacristía y algunas dependencias no así las bóvedas por la siguiente razón: con motivo de que los religiosos Franciscanos tuvieron a su cargo por tantos años la evangelización de los naturales, en casi lo general de sus misiones los primeros curatos estuvieron servidos por ellos pero por los problemas que habían entre Franciscanos y el clero secular, estos últimos manejaban la actual parroquia y veían afectados a sus intereses con la construcción de otro templo por lo que se quejaron al Rey de España (Esto encabezado por el Ilustrísimo Señor Don Francisco Gómez de Mendiola) y se entabló un verdadero pleito. Como los religiosos Franciscanos no contaron en su tiempo con las licencias necesarias como lo eran las reglas y episcopales para levantar su templo que lenta pero de manera constante no dejaba de continuar, las justificadas quejas de los obispos surtieron efecto y el asunto terminó con la suspensión definitiva de todas las obras emprendidas por los Franciscanos y parece que por lo que al templo se refiere, no contaba con los requisitos que se pedían, las obras se suspendieron en el año de 1767 y fue el Rey de España Don Fernando VI, quién expidió una cédula en Aranjuez el 23 de junio y por lo cual ordenó que los Franciscanos entregaran sus parroquias y construcciones al clero secular.
Amargados los Franciscanos con tales disposiciones reales decidieron abandonar Tabasco, es aquí donde los indígenas quedaron desprotegidos de sus bienhechores y vieron truncadas sus ilusiones y deseos de con un templo de sus protectores.
UN GRAN TEMPLO
Desde el inicio del siglo XIX y debido al ferviente cristianismo de los Tabasquenses, había una gran expectativa al ver los pobladores los avances que se registraban en la construcción del templo y no era para menos ya que por mucho esta estuvo casi en total abandono y ver lo que sería un templo muy amplio causaba una gran emoción.
Lo novedoso era que el templo de grandes dimensiones se comenzó a construir en donde anteriormente era el panteón y en lo parte poniente de lo que hoy es el templo había solo una pequeña capilla de la cual fue construida a partir del año 1600. Así pues al ver lo nuevo, templo parroquial de tres naves, una cúpula y campanario eran de llamar la atención.
Las oras abanzaban pero fue hasta el año de 1807 cuando se bendijo el templo.
Y sobre el acontecer se describe una nota íntegra tomada del archivo de la parroquia.
"...Hoy 31 de Enero de 1807, se bendijo con arreglo al ritual romano por mí el infrascrito cura y con licencia inscriptas del Ilmo. Sr. Dr. Don Juan Ruiz de Cabañas, obispo de Guadalajara, la iglesia parroquial de este pueblo que se reparó casi desde sus fundamentos habiendo quedado el altar mayor del presbiterio en el que era antes el cementerio viejo, en donde se celebró por primera vez el santo sacrificio de la Misa y para que ello constate lo Firma".
José Ignacio Tello de Lomas. Rúbrica.
Algo que hay que mencionar es que el antiguo templo estaba orientado de oriente a poniente, el bencido y que era como lo esta hoy en día así a permanecido por más de 196 años. Ahora bien, se dice que ahí era el panteón viejo y es muy cierto ya que ese lugar fue destinado a camposanto desde los años 1540, esa era un panteón de dimensiones amplias para dar cabida a 20,000 mts. cuadrados tomando como referencia el centro de la capilla.
EL TEMPLO DE JESUS NAZARENO
El 6 de junio de 1842 en visita pastoral que hizo a Tabasco el Excelentísimo Sr. Obispo Don Diego Aranda un grupo de Tabasquenses le solicitaron, claro encabezados por el Sr. Cura que estaba al frente de la parroquia Don José L. Portillo, el permiso para eregir un templo a Jesús de Nazareno.
Esto al especial empeño del Señor Ramón García de la Cadena. Permiso que les fue otorgado, y en las fechas posteriores se inició la construcción. Lógico es el pensar que las construcciones en ese tiempo eran lentas pero a esto se anuó la problemática que existía desde ya hacía tiempo y que vino a culminar con el decreto de la constitución de 1857 que serios estragos causó al clero en Tabasco, es por ello la tardanza en la construcción del templo.
Es hasta el año de 1864 cuando asumió funciones ministeriales el Sr. Cura Don Apolonio Angel y su primera tarea fue el de continuar con las obras del templo de Nazareno, las cuales habían sido suspendidas por mucho tiempo. En cuantos quienes participaron activamente para que se agilizaran los trabajos poco se sabe pero quien siempre participó aportando la mayoría de los recursos económicos y materiales animando a no decaer en la obra fue Don Ramón García de la Cadena por cuya razón se estimó de ser justicia que en su muerte, su cadáver fuera sepultado en el presbítero de dicho templo. Y así fue.
En el año de 1865 el mismo Sr. Cura Apolonio Angel solicitó permiso para comenzar a oficiar en el templo en construcción, pues este ya refleja un gran avance. Entorno al templo de Jesús Nazareno existe un gran historial y de ello contaré algo que es de vital importancia: en los primeros días de febrero de 1865 llegó al anochecer una tropa liberal a cargo de Don Manuel Doblado procedente de Jalpa y que iban de paso a Zacatecas. Debido al sectarismo antirreligioso de Don Manuel, Junto con su tropa se acuartelaron en la capilla del panteón (hoy escuela J. Trinidad García de la Cadena ) imagínese usted en las condiciones en que quedó la capilla. Fue por ello que al ser profanada, Sr. Cura Apolonio Angel pidió permiso para bendecirla nuevamente junto con el panteón.
Era costumbre en esos tiempos el sepultar a cadáveres en el interior de las capillas del campo santo pero tanto se abusó de ese privilegio que se llego al caso de que ya no se podía entrar a ella por los fétidos olores, y como en ese tiempo la parroquia se encontraba sin techo la capilla era donde se impartían los servicios espirituales. Por eso la solicitud del Sr. Cura para oficiar en el templo de Jesús de Nazareno.
Apenas pasada la semana Santa de ese año, ósea en abril de 1865 las autoridades civiles de Tabasco pidieron al Sr. Cura las llaves del panteón, hasta entonces la costumbre era que los curas administraran los campos santos. Al ser entregadas las llaves de la capilla del panteón quedó abandonada y jamás se volvió a celebrar culto religioso y lógico es comprender que poco a poco fue deteriorando hasta convertirse es ruinas. Así permaneció por más de 75 años hasta que fue derribada totalmente para ahí construir la planta de luz para Tabasco.
Como dije anteriormente, hay mucho para escribir del Santuario, cosa que habrá oportunidad de hacerlo. Pero lo que sí queda claro es que el Santuario costó "sangre, sudor y lagrimas" y fue hasta el 14 de Abril de 1905 cuando el Sr. Cura José María Delgado recibió autorización para bendecir el templo, y ésta se realizó el 7 de Junio del mismo año con las formalidades de rigor. Fueron 65 años de construir el templo.